Cuatro módulos cubren el día a día del consultorio, y detrás hay otra capa —preventiva, cirugía, laboratorio, caja, reportes— que sostiene la clínica el resto del mes. Todo pensado para estar al alcance de tu bolsillo.
El corazón de ARCLY. Registra la atención en segundos y consulta el historial completo del paciente con un scroll.
Toda la ficha de cada mascota y su responsable, siempre a mano y buscable al instante.
El dinero está en la agenda. Desliza entre días y agenda una cita en segundos, sin fricción.
Cobra al terminar la consulta y mantén el control de tu stock sin planillas aparte.
La historia plana no responde "cómo va la enfermedad renal de este paciente" ni "a quién hay que llamar esta semana". Estos módulos sí.
El carné de cada paciente y, sobre todo, la próxima fecha: el ingreso más predecible del año depende de no dejarla pasar.
El orden de los pasos no es preferencia de diseño: es la práctica. No se anestesia sin consentimiento ni se cierra el caso sin dejar por escrito qué se encontró.
Lo que separa archivar exámenes de hacer seguimiento: poner en fila la creatinina de los últimos cuatro controles.
Los datos que no cambian con cada visita y que hay que ver antes de recetar.
Caja, inventario, documentos y las cuentas del mes, en la misma app y sin planillas aparte.
Abres caja al empezar el turno y la cierras al terminar, con el detalle de lo que entró y por qué método.
Cuánto entró y de dónde, comparado con el periodo anterior de igual largo. Un número sin con qué compararlo no dice nada.
Lo que el tutor se lleva impreso o por correo, con los datos de tu clínica.
Correo transaccional desde la app, sin salir a escribir uno por uno.
Lo que hay debajo, dicho sin adornos.
Los datos se filtran por clínica en cada consulta a la base. Un usuario que trabaje en varias cambia entre ellas y su rol se ajusta a cada una.
Cuatro roles con permisos distintos, y la firma de recetas se habilita persona a persona, a quien tiene matrícula.
Queda registrado quién hizo qué y cuándo —incluido quién exportó historias—. Solo el propietario lo consulta.
La sesión se renueva sola con un token rotatorio, el login frena los intentos por fuerza bruta y el correo se verifica antes de exportar o invitar.
Tus datos son tuyos: puedes exportar el historial consolidado cuando quieras, y pedir la eliminación de la cuenta desde la app. El detalle, en la política de tratamiento de datos.
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